En cuanto se fueron los ciegos, le presentaron a un mudo que estaba endemoniado.
El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: "Jamás se vio nada igual en Israel".
Pero los fariseos decían: "El expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios".
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias.
Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha."
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios
Basílica
del Espíritu Santo
Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe
1907-2007 AÑO CENTENARIO
Nuestra Señora de Guadalupe
Cuando el Espíritu Santo sea invocado y adorado, Él
glorificará a la Iglesia en la unidad de un sólo rebaño
bajo un sólo Pastor.
San Arnoldo Janssen