El Papa Francisco…

…presidirá, por primera vez, la Santa Misa en honor de María de Guadalupe, el viernes 12 a las 18 en la Basílica de San Pedro.

Ante la festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, el Santo Padre Francisco presidirá una concelebración eucarística en la

Basílica de San Pedro en honor de la Patrona de América Latina, encomendando su intercesión para la evangelización de sus

pueblos, para su crecimiento en humanidad y para la construcción de condiciones de paz, justicia y unidad entre sus naciones

hermanas.

Lo indicó hoy la Pontificia Comisión para América Latina en un comunicado enviado a la redacción de ZENIT, precisando que

la oración a Nuestra Señora de Guadalupe se elevará especialmente en dicha festividad desde el centro de la catolicidad y desde

su Basílica-Santuario en Ciudad de México, pero incluirá una ferviente devoción que se extiende desde Alaska hasta Tierra del

Fuego, en todo el continente americano. Cabe recordar que el 12 de Diciembre de 2011 el papa Benedicto XVI conmemoró

también esta Solemnidad litúrgica con una Celebración Eucarística en la Basílica Vaticana.

Será precedida, desde las 16.45, por el ingreso de las banderas de todos los países del continente en la Basílica de San Pedro y

su homenaje a la imagen de la Patrona, por el sucesivo rezo del “Rosario Guadalupano” y por una oración de Adviento

acompañada por cánticos de la tradición popular latinoamericana.

La Santa Misa será acompañada por los cantos de la “Misa Criolla” del compositor argentino Ariel Ramírez, cuya ejecución

estará bajo la dirección de su hijo, Facundo Ramírez, y su grupo musical argentino, con Patricia Sosa como invitada, y la

colaboración del Coro romano “Musica Nuova”. Es significativo que hace precisamente 50 años que Ariel Ramírez presentó al

Beato Pablo VI su obra recién compuesta. La presencia de este prestigioso grupo musical ha sido posible gracias a la

colaboración que la Presidencia de la Argentina ha querido dar para este importante evento.

No cabe duda de que este acontecimiento adquiere especial significación y repercusión por el hecho de que sea presidido por el

primer Papa latinoamericano en la historia de la Iglesia. El papa Francisco ha siempre mostrado una muy profunda devoción

por Nuestra Señora de Guadalupe. Le envió su “saludo de hijo” por medio de los Obispos mexicanos en visita ad limina

apostolorum, a mediados de mayo pasado. Les pidió a ellos que la custodiaran como su más “precioso tesoro”. Y en la vigilia de

la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, el año pasado, destacó que esa “mujer mestiza”, con “vestidos (…) llenos de símbolos

de la cultura indígena”, que apareció a San Juan Diego, era la Virgen María, quien “siguiendo el ejemplo de Jesús (…) se hace

cercana a sus hijos, acompaña como madre solícita su camino, comparte las alegrías y esperanzas, los sufrimientos y las

angustias del pueblo de Dios, del que están llamados a formar parte todos los pueblos de la tierra”.

El Papa Francisco prosiguió afirmando que “la aparición de la imagen de la Virgen en la tilma de Juan Diego fue un signo

profético de un abrazo, el abrazo de María a todos los habitantes de las vastas tierras americanas, a los que ya estaban allí y a

los que llegarían después. Este abrazo de María señaló el camino que siempre ha caracterizado a América: ser una tierra donde

pueden convivir pueblos diferentes, una tierra capaz de respetar la vida humana en todas sus fases, desde el seno materno

hasta la vejez, capaz de acoger a los inmigrantes, así como a los pueblos y a los pobres y marginados de todas las épocas.

América es una tierra generosa”. Por eso el Papa Francisco animaba “a todos los habitantes del Continente americano a tener

los brazos abiertos como la Virgen María, con amor y ternura”. Con ocasión de la Peregrinación-Encuentro que tuvo lugar en

la Basílica-Santuario de Guadalupe, del 9 al 12 de noviembre de 2013, con la presencia de más de 90 Obispos de todo el

continente y centenares de otros participantes, el Papa Francisco envió un ramillete de rosas de oro a la Patrona, que fue

depositado a los pies de su sagrada imagen.

Al día siguiente de esta Concelebración eucarística, la Comisión Pontificia para América Latina ha organizado y convocado un

“evento guadalupano”, que tendrá lugar en el Auditorio del Augustinianum, para conocer más a fondo el acontecimiento de las

apariciones y el significado del mensaje de Nuestra Señora de Guadalupe en la génesis de los pueblos americanos y ante los

desafíos de la actualidad. Este evento, en el que se sucederán un video, cánticos, conferencias, diálogos y oraciones, estará a

cargo del Rev.do P. Eduardo Chávez, director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos.

Se espera una nutrida participación de Superiores y oficiales de dicasterios de la Curia Romana, de delegados de Gobiernos y

miembros del Cuerpo Diplomático de los diversos países del continente, de sacerdotes, religiosos y religiosas latinoamericanos

que prestan servicios o realizan sus estudios en Roma, así como de los inmigrantes que residen en Roma por razones

familiares y laborales.

La invitación a participar en la Santa Misa no está reservada solo a los latinoamericanos sino que está abierta a todos los

romanos y peregrinos, interesados en unirse a esta celebración eucarística. Los respectivos billetes de entrada se podrán

solicitar, con anticipación, a la Prefectura de la Casa Pontificia.

La Celebración presidida por el papa Francisco será tele-trasmitida en numerosos países de todo el continente